Ser actriz: el sueño puede hacerse realidad

Ser actriz: El sueño puede hacerse realidad

Soñar es una de las actividades más bellas que podemos realizar, es un regalo. Lo hacemos desde que nacemos, nos permite viajar a mundos desconocidos y vivir experiencias inimaginables y es gratis.

Venimos a este mundo soñando, pero ¿Cómo nos iremos de este mundo?

Yo era una gran soñadora ya desde niña; inventaba historias maravillosas para mis juegos, implicaba a mis hermanos aunque no quisieran, leía libros que alimentaban mi fantasía… Mis sueños eran lo único que me ayudaba a soportar la realidad que me tocó vivir. Pero siempre hay una figura de autoridad, por encima de nosotros, que nos dice que soñar no es bueno. Que no produce, no genera beneficios tangibles, que pierdes tu tiempo en algo fútil e inmaterial. Son padres, abuelos, profesores, jefes, presidentes; personas que se han dejado arrastrar por un sistema sustentado en una sola frase, que tiene más fuerza por sí sola que todo un ejército: “Time is money” (Trad.: El tiempo es oro). No puedes desperdiciar tu tiempo soñando, usa tu tiempo en producir, porque cuanto más produzcas, más tendrás. Y tanto tienes, tanto vales. Y cuanto más valgas, más te querrán, y así hasta que te mueras.

No sé quién inventó este eslogan. Ni quiero saberlo, pero estoy segura de que le salió redonda la jugada, ya que la inmensa mayoría entra en ese sistema. Yo entré en ese sistema, debía ser un miembro activo de la sociedad, usar mi cabeza para hacer cosas importantes, para ser “alguien”. ¿El problema? Que yo quería ser actriz, que yo nací siendo actriz y lo que más vas a oír si quieres dedicarte a esta profesión es: “¿Cómo vas a vivir de eso?”, “Los actores son unos muertos de hambre”, “Siempre trabajan los mismos”, “Triunfan cuatro, el resto camareros”… Y muchas más frases de desaliento parecidas.

Yo me dejé arrastrar por esa corriente más tiempo del que me gustaría. Tenía un plan B, trabajaba para pagar mi piso y mis facturas, sí… Pero también para comprar cosas que no necesitaba y anestesiar mi sueño, formando así parte del sistema. Y mientras, mi sueño se hacía pequeño, perdía fuerza, se ahogaba su voz y se apagaba su luz. Y con él, sin yo saberlo, yo perdía la mía. Gracias a los “contra-sistema” que he ido encontrando a lo largo del camino, he recuperado mi sueño. “Contra-sistema” porque ellos han decidido soñar sin miedo a las consecuencias, porque saben que no se puede vivir sin sueños. Gracias a ellos, dejé de tener miedo a la profesión, a lo que la rodea, a lo que está por venir… Porque puedo vivir de ello, porque puedo triunfar, porque puedo no morirme de hambre, porque puedo soñar cuanto quiera y trabajar para que se cumpla.

Si encuentras a estos “contra-sistema”, abrázalos en tu vida, aprende de ellos, absorbe su enseñanza, sus experiencias… porque, aunque nos hagan creer lo contrario, este mundo es el que es y la Humanidad ha llegado donde ha llegado, porque unos cuantos se atrevieron a soñar. Que nadie te diga que eso no es para ti.

Ser actriz: el sueño puede hacerse realidad, yo nací soñando, he vuelto a aprender a soñar, y sueño con morir soñando.

Jessica Moya
Jessica Moya

Actriz guerrera, de las que apuestan por su pasión y no se quedan a la espera.

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