Querido amor invisible

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Dicen que el amor no se busca, se encuentra, y no es que yo lo haya estado buscando, simplemente sé que está en alguna parte. Cuando era pequeña siempre soñaba con un supuesto príncipe azul que aparecería de la nada y me salvaría de todo aquello que me hacía sufrir,  con el tiempo vi que no aparecías.

«Mi primer amor llegó cuando tenía 19 años»

A lo largo de mi vida me he topado con algunas personas que me han parecido que eras tú, mi primer gran amor llegó cuando tenía 19 años, éramos unos niños y creí que pasaría el resto de mi vida con él. Lo conocí una noche de verano de esas de antes, donde no existía eso de la redes sociales, y donde todos éramos nosotros mismos, sin tapujos y adornos ni photoshops, así tal cual, pasamos un verano increíble lleno de risas y anécdotas. Hasta que llegó el momento de despedirnos y simplemente no lo hicimos, aún recuerdo esa sensación de felicidad absoluta donde tenía la sensación haber tocado las estrellas y la luna, así estuvimos durante unos 9 bonitos años, hasta que descubrí que no, que no era él. Crecimos de maneras diferentes y aquella historia llegó a su fin, con todo lo que ello implicaba, decepciones, llantos y con el corazón hecho añicos, pero del que guardo un bonito recuerdo y del que ahora puedo decir me enseñó muchas cosas.

Si pudiera definirle quizás diría que es una de las personas más buenas que he conocido en mi vida. Mi otro gran amor llegó un poquito más tarde, creo recordar que tenía 29 años rozando los 30, con éste sí creía haberte encontrado. Cómo definir o relatar lo que viví con él, era una especie de amigo infinito mezclado con risas y un contar con alguien que sabes que jamás te va a fallar.

«Él con sus idas y venidas, con sus locuras convirtió mi vida en una preciosa aventura llena de subidas y bajadas»

Él apareció una noche de septiembre, con sus risas y sus bromas, yo en mi mundo llamado “Analandia” y él en el suyo, hombre de hierro inquebrantable, pero con un corazón de oro. Él con sus idas y venidas, con sus locuras convirtió mi vida en una preciosa aventura llena de subidas y bajadas como si viviera en una eterna montaña rusa, qué deciros de aquellos maravillosos años. Lo quise todo, y cuando digo todo me refiero a ese tipo de cosas que se llama construir una vida, no os equivoquéis, lloré muchísimo, pero quise mucho más bonito que la vez anterior. Él me enseñó que de lo que tanto hablan sobre el amor existía, con todas sus imperfecciones, sus pros y sus contras, os contaría mil y un detalles.

¿Y qué fue lo que ocurrió? Aún no entiendo bien lo que pasó, solo sé que él se perdió y nunca supo como regresar a casa, a mí, en ese momento de mi vida mi mundo se cayó al suelo, y todavía sigo recogiendo algunos pedazos de todo aquello. Recuerdo haciendo cajas sin parar de llorar, no entendía, no llegaba a comprender cómo después de tanto dar e intentar simplemente se acabara y yo tampoco supiera cómo arreglarlo. Así que, recogí mis cosas y me fui, me fui con la esperanza de regresar, de que esa pesadilla acabara y todo volviera a ser como antes, pero eso nunca pasó. Supongo que todo eso es lo que yo tenía que pasar y él también, a pesar de todo, qué podría deciros de él, quizás lo definiría como un niño grande que quiso de todas las maneras posibles, pero se rindió, dejó de ser lo que yo un día conocí y nunca más volvió.

«Querido amor invisible si alguna vez me encuentras hazme una señal quizás ya me volví ciega con tanta equivocación»

Y aquí sigo esperando que aparezcas, tú si, tú, ese amor que no soy capaz de ver, ese amor que sé que existe pero que nunca veo. Querido amor invisible si alguna vez me encuentras hazme una señal ,quizás ya me volví ciega con tanta equivocación. No me dejes pasar, me gustaría saber reconocerte entre tanta gente, entre tanto ruido, entre tanto sexo y tantas mentiras disfrazadas. Sé que estás en alguna parte y quizás tú siempre has sabido donde estoy, pero has pensado que no era el momento de que aparecieras para que cuando lo hagas yo esté totalmente preparada.

Mientras espero seguiré aquí, escribiendo, soñando, riendo, sintiendo, bailando y cometiendo errores, pero una cosa sí que te voy a pedir, no te olvides nunca de mí. Sé que la primera vez que pensé en ti era solo una niña, pero una vez me dijeron que a veces los deseos se cumplen cuando realmente crees en ellos y yo te digo que tú fuiste mi primer bonito deseo. Querido amor invisible aquí te espero, siempre tuya, siempre mío, siempre nuestro…..

Ana tey
Ana tey

Actriz sevillana, viviendo en Madrid, vitalista y muy activa en grupos de Whatsapp.

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