Cuántas veces me preguntáis esto: «¿Cómo lo haces?» ¿Cómo te organizas?» «¿Cómo llegas a todo?» «¿Siempre sabes lo que quieres?» «¿Cómo consigues hacerlo?»
Os lo prometo, hoy estoy aquí escribiendo esto porque son cuestiones recurrentes que me hacéis llegar y, bueno, por qué no, comparto con vosotxs mis respuestas y (auto)observaciones.
Desde luego, llegar a todo no sé muy bien qué es. Porque ¿qué es «todo»? Supongo que para cada ojo que me observa es distinto y seguramente la pregunta que me hacéis a mí os la estáis haciendo a vosotrxs y a vuestro «todo».
Aunque parezca un poco lioso quería empezar por ahí: IDEALIZAMOS LO QUE VEMOS EN EL OTRO y, sin duda, esto no suele ser muy saludable o amable para uno mismo.
«Llego a mi todo porque estoy despierta en ese todo».
Dicho esto, mi «todo», es decir, lo que yo gestiono en MI VIDA (que no es la vuestra) lo hago por medio de la ORGANIZACIÓN.
¡Wow! Lo que acabo de descubrir, ¿verdad? Pues sí, para mí es la base y entro en un apartado de mi vida que no es muy negociable. Me explico: me considero una persona flexible con las formas de pensar de los demás, las actuaciones, los sentimientos, elecciones, etc. y muy rígida con mi manera de llegar a cada objetivo (mío personal).
¿Qué quiero decir con esto? Algo muy sencillo: cuando quiero algo, voy a por ello, y si no lo quiero, ya me pueden vender la moto de todos los colores, que me cuesta ver un «sí».
¿Esto es malo o bueno? Pues no lo sé, simplemente es y a mí me ayuda a DIFERENCIAR LO QUE QUIERO Y LO QUE NO QUIERO.
Primer paso: Saber lo que quieres.
¿Seguimos? Pues vamos a ello. Cuando sé lo que quiero me hago varias preguntas: «¿A qué debo renunciar? ¿En qué me afecta? ¿Cómo afecta a mi entorno?» Al contestarlas me RESPONSABILIZO de mi elección y me pongo las pilas, o como me encanta decir: «ME ARREMANGO».
Segundo paso: Entro a la acción.
Y ¿luego? ¡¡Me motivo!! Ya me conocéis y sabéis que soy fiel a la visualización del post (de la meta) y esto me ayuda a ser CONSTANTE.
Tercer paso: Constancia.
La constancia me marca unas rutinas y un HORARIO. Gran palabra. Sí, como supondréis, yo soy de listas, horarios, esquemas, mapas mentales y mil carteles por toda la casa anunciando «QUÉ-HA-GO-EN-CA-DA-MO-MEN-TO»
Cuarto paso: Horarios
¿A quién informo? A todo el equipo que esté implicado en mi organización: familia (marido, hija, padres), colaboradorxs en mi trabajo, cooperadorxs en proyectos, etc. Todo el mundo sabe qué hago y dónde nos encontramos.
*Nota: No des nada por hecho o por sabido. Informa.
Quinto paso: Trabajo en equipo y comunicación.
Y eso que implica…. una de mis palabras favoritas: ANTICIPACIÓN. La adoro y me sienta taaaaan bien. Sé que esto, a personas que trabajáis con otro mapa, otro prisma, en ocasiones os agobia y por ello siempre está en mi carta de presentación: «Hola, soy Soraya, te propongo que trabajemos juntxs y que sepas que soy ansia viva, lo quiero todo con mucha anticipación, tanto lo que yo necesito de ti como lo que tú necesitas de mí».
Sexto paso: Mi adorada anticipación.
Y ¿sabéis por qué la adoro tanto? Pooorque me permite DESCANSAR. Yeah! Esto os gusta, ¿verdad? Pues sí, dentro de mi día, de mi semana, de mi vida, está el descanso, y lo hago a primera hora de la mañana… ¡Lo sé, esto os llama mucho la atención!! Medito a las 6:00 a.m. y luego visualizo el día.
Séptimo paso: Descanso y meditación.
Esta forma de iniciar el día me sienta taaan bien que no lo quiero cambiar hasta que el cuerpo así me lo diga. Madrugo mucho, lo sé, peeero os he de confesar que no me es ningún esfuerzo, vamos, que me gusta. Además, me siento tremendamente creativa a esas horas y, además, encuentro mucho silencio interior y exterior.
Octavo paso: Madrugar.
Este madrugar me permite hacer deporte a las 9:30 después de dejar a la peque en el cole. Entreno todos los días 45 minutos, me pego una buena ducha y almuerzo. El cuerpo no ha sido muy prioritario para mí, por ello, soy muy estricta conmigo y lo cumplo haga sol o llueva. Eso sí, hago el ejercicio que me apetece, me escucho.
Noveno paso: Hacer ejercicio y alimentarme con mucha disciplina.
Por último, algo fundamental, ¡ME ENCANTA LA VIDA! Estoy enamorada de ella y de todos los regalos que me llegan día tras día. ESTOY AGRADECIDA por todo lo que experimento, por las personas que están cerca de mí y las que se alejaron. VIVO VIVIENDO.
Décimo paso: Agradecer.
Y así vivo los días, NO «paso los días». Los estrujo, bebo su zumo y lo saboreo.
¿Sabéis cómo lo definiría en una frase? «Llego a mi todo porque estoy despierta en ese todo».
Y ahora sí, no sé si te habrá servido, o si tal vez tenías muy idealizada mi organización. Tampoco sé qué te estás contando tras leer este post, pero recuerda: «¿Sabes lo que quieres?»
#haztelofacil


