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Entrevista a Núria Tomás

Conocí a Núria Tomás hace más de una década, durante la etapa en la que el espectáculo The Hole 2 se representaba en el Teatro La Latina de Madrid. En aquel contexto, tan poco convencional como festivo, coincidimos entre bambalinas mientras el público disfrutaba de una experiencia que mezclaba humor, provocación y cercanía. Durante los descansos del espectáculo, además, se vendía jamón para picar y uno de los momentos más celebrados era el sorteo del ya icónico bingo SiTeTocoTúMeTocas, cuyo premio estrella era un jamón de Enrique Tomás.

Entonces, Núria formaba parte de ese universo creativo y familiar donde el emprendimiento, la cultura y el negocio convivían con total naturalidad. Años después, volver a charlar permite mirar su trayectoria con perspectiva: la de una mujer que ha sabido integrar herencia empresarial, vocación creativa y maternidad en un camino propio, construido desde la coherencia y el propósito.

  • Sobre tu identidad, maternidad y raíces familiares

—Como hija de Enrique Tomás, «el rey del jamón», ¿cómo ha influido ese legado en tu visión como mujer emprendedora?

Ha influido muchísimo. Nacer en una familia de comerciantes dedicados al mundo de la empresa te hace ver la vida con una perspectiva que ahora reconozco como valiente y llena de capacidades. Haber crecido y normalizado desde niña el ámbito del emprendimiento me ha dado una visión muy natural sobre crear, arriesgar y construir proyectos.

—Con tres hijos y una familia numerosa en marcha, ¿cómo organizas tu día a día como madre y emprendedora?

Me he convertido en una experta en planificación. Tengo mandamientos como poner máximo tres reuniones al día para poder hacerlas con calidad y concentro mi jornada laboral dentro del horario escolar. La mayoría de las tardes las dedico a mis hijos y, otras, al deporte, ocio, citas con mi marido o asuntos personales.

—¿Qué valores o lecciones de crianza recibiste en tu infancia que ahora tratas de aplicar con tus hijos?

El valor del trabajo fue fundamental en mi infancia y es algo que intento transmitirles. Me parece vital que entiendan la importancia de la dedicación y del esfuerzo para construir su futuro. Pero también quiero que vinculen esa dedicación a su propósito de vida. Aunque aún son pequeños, mi misión como madre es acompañarles a descubrir qué les apasiona, y no me refiero a una profesión. Trataré de ayudarles a creer que pueden lograr que su futuro trabajo esté muy conectado con aquello que les hace vibrar.

  • En torno al emprendimiento y carrera profesional

—Has lanzado una firma de ropa, eggsoeggso, y también una agencia de marketing, Apolox. ¿Cuál fue tu principal motivación detrás de cada proyecto?

La idea de la marca de ropa nació en 2009. Quería crear una firma que vistiera a personas auténticas, que considero los verdaderos influencers de la vida. Fue una idea guardada durante años y, cuando sentí que era el momento, decidí lanzarla, pero llegó la pandemia. A causa de ello, nació Apolox como un accidente maravilloso. Nunca soñé con tener una agencia, pero surgió de forma orgánica: todo el trabajo estratégico y de marketing que había hecho para eggsoeggso lo trasladé a un servicio para otras marcas. Además, en aquel momento, una gran amiga entró en MasterChef y me pidió ayuda para gestionar su marca personal.

Sentí que mi visión de negocio —aprendida durante toda una vida detrás de Enrique Tomás—, unida a mi perspectiva del marketing, podría ayudar a empresas que no estaban aprovechando el enorme potencial que ofrecía, en pleno confinamiento, el mundo digital. Y así nació Apolox.

—Desde tus inicios ayudando en la empresa familiar a muy temprana edad hasta asumir Recursos Humanos y estrategias, ¿cómo has ido moldeando tu enfoque emprendedor?

Estuve muchos años en RR. HH. y eso me enseñó «latín». Creo que las personas lo son todo en una compañía y siempre tiene que haber una sensación de crecimiento individual y colectiva. Para mí, esa es la base para que cualquier estrategia funcione: que las personas se crean lo que están haciendo y sientan que están en el lugar que les pertenece.

—En una industria saturada, ¿cómo diferenciarías eggsoeggso? ¿Qué significa «nuestra ropa no te esconde ni te disfraza, te viste de ti»?

eggsoeggso busca recuperar la moda donde cada pieza tenía valor y artesanía, cuando las prendas duraban toda la vida. Yo misma conservo ropa antigua que sigue perfecta y que no era necesariamente de lujo, lo cual demuestra que existe un nicho para marcas que quieran hacer las cosas con calidad y volver al origen.

El mensaje «nuestra ropa no te esconde ni te disfraza, te viste de ti» significa que lo aspiracional está bien siempre que esté enfocado en buscar hacia dentro de uno mismo, no en parecerse a nadie más. Nuestra ropa busca realzar la autenticidad de quien la lleva y que, al ponérsela, sienta que se puede comer el mundo siendo quien es.

  • Sobre tu faceta como actriz y creadora de contenido

—Te has formado en escuelas como John Strasberg Studios (Nueva York) y Cristina Rota (Madrid). ¿Qué impacto han tenido esas experiencias en tu manera de comunicar?

El mundo de la interpretación me cambió la vida. Aprendí que las personas conectamos y nos emocionamos a través de historias reales y que la creatividad solo existe para darle forma a la manera de contarlas.

Ese aprendizaje lo llevo totalmente al marketing: para mí, comunicar hoy en día solo tiene sentido si logramos emocionar y hacer que las personas sientan algo.

Mi faceta de actriz la disfruté como una enana y fue una auténtica terapia de choque, algo que tengo ahí y que no descarto rescatar en algún momento de mi vida ante un proyecto que me mueva de verdad.

—Has producido un documental autobiográfico y una miniserie basada en tu vida. ¿Qué impulsó esos proyectos? ¿Cuál fue el mensaje que buscabas transmitir?

Me propusieron contar mi historia enfocando el contenido en cómo gestionaba ser madre y emprendedora a la vez. En aquel momento estaba en un periodo vital muy intenso, lo sentía todo a flor de piel y me apeteció compartir todos mis aprendizajes hasta la fecha.

  • Sobre maternidad, emociones y bienestar

—Durante tu segundo embarazo, compartiste tu necesidad de reconectar contigo misma frente al cambio de vida que vivías. ¿Cómo gestionas emocionalmente esos momentos de vulnerabilidad?

Cada embarazo me ha dado experiencias y sensaciones diferentes. Siempre estoy en búsqueda constante de desarrollo personal, autoconocimiento y equilibrio, y eso lo he encontrado en terapias espirituales, mentales y físicas. Pero, a pesar de todo lo que pudiera hacer, los momentos de embarazo, parto y posparto son una auténtica explosión para una mujer.

—En estos tiempos tan intensos, ¿tienes alguna «rutina emocional» o ritual diario para mantener el equilibrio personal y profesional?

Durante muchos años mi ritual fue viajar. Conocer mundo siempre me ha sanado, me ha dado perspectiva y me ha conectado con lo verdaderamente importante. El arte —cine, teatro o cualquier otra rama— también ha sido clave para nutrir mi bienestar.

Hoy, con tres niños pequeños, ya no viajo como antes. Actualmente estoy realizando un mastermind, que me va estupendo para trabajar los patrones mentales y, a la vez, he iniciado un plan energético y espiritual junto a una chamán espiritual que se ha cruzado recientemente en mi vida.

  • En torno a la familia, proyectos y futuro

—Te describen como una persona que sueña en grande. ¿Cómo visualizas eggsoeggso y Apolox dentro de cinco años? ¿Hay nuevos emprendimientos en el horizonte?

A eggsoeggso la visualizo fiel a su esencia más pura. No busco reconocimiento mundial ni ese tipo de éxito; lo que deseo es que quien la lleve sienta que le representa y la conserve con el mismo mimo con el que está creada.

En cuanto a Apolox, estamos en un momento apasionante de cambio de estrategia: queremos dedicarnos exclusivamente a dar vida a marcas desde cero o a acompañar a marcas existentes en un proceso de cambio. Todo ello lo hacemos con estrategia, mensaje, historia, diseño y campañas de publicidad.

Y sí, hay nuevos proyectos en el horizonte, vinculados a mi empresa familiar, Enrique Tomás.

—¿Qué legado te gustaría dejar como madre, mujer emprendedora y persona?

El mejor legado que puedo dejar es el de volver a ser un SER HUMANO: dejar de forzar tanto la máquina como el mundo en el que vivimos nos ha enseñado a hacer, volver a vivir cada día con sentido, ilusión y saber rodearnos de buenas personas. Vivir en coherencia con lo que somos y dejar que todo nuestro cuerpo funcione bien, no solo la mente.

Si mis hijos ven eso de mí y lo integran, ese será mi mayor éxito.

El mejor legado que puedo dejar es el de volver a ser un SER HUMANO

—¿Cuál sería ese consejo que le darías a otra mujer que sueña con construir tanto una familia como un negocio sólido?

Más que un consejo, les diría que se aseguren de que lo que hagan esté en coherencia con su propósito de vida. Y si aún no saben cuál es, que no inviertan energía en nada más hasta encontrarlo, porque todo lo que nos aleja de ese propósito termina generando infelicidad.

Mari trini Giner

He vivido en 5 continentes, (de 6) a la vez que trabajo en comunicación y educación, analizo comportamientos humanos.

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