Cada vez más lejos de ti y más cerca de mí

Fuente: Medium

Él se fue hace dos años y uno podría pensar que allí se acaba todo cuando ambos deciden separarse, pero qué hacer con los recuerdos, con las promesas, planes e ideas de pertenencia que ya ni las reconocías como peligrosas porque cuando te enganchas tanto con alguien terminas proyectando tus expectativas más profundas en esa persona, y cuando esta se va, sientes que se lleva consigo tu vida dejándote sin rumbo, al punto de cuestionarte si realmente exististe antes de él. Estas y más mentiras se repetían en mi cabeza, él siguió en mí por mucho tiempo más, no solo en cómo me veía a mí misma, si no en el dialogo interno que tenía a partir de lo que fui con él, el sentimiento de culpa hacia su trabajo al recordarme todos los días que yo lo había perdido, y por lo tanto me pasaría buscando a alguien que llenara eso, y lo encontré, al poco tiempo de que él se fuera.

«Uno no puede dar de lo que no tiene ni recibir lo que no cree merecer»

Apareció alguien nuevo, que me conocería de cero, sin juzgarme y se podría enamorar de mi igual o tanto más que el anterior, alguien nuevo con el cual podría hacer las cosas “bien”, como no las hice antes, pero de nuevo olvidamos que uno no puede dar de lo que no tiene ni recibir lo que no cree merecer. Este nuevo amor, lejos de ayudarme a sanar, utilizó la base inestable que tenía para forzar su falsa seguridad, manejó las situaciones de forma que él quedara como una víctima, una víctima más de mi mala manera de querer, se aferró a mi estado de culpa usándolo a su favor en cada pelea, reafirmando esta idea de que yo no era buena. Pasaron meses, no los sentí, aquella chica que recordaba ser ya no estaba más y las cosas que me motivaban dejaron de hacerlo. Es como verte a ti misma desde un punto lejano y no entender como llegaste ahí, verte frágil, temerosa, insegura y muy dolida pero no tener ni idea de cómo recuperarte. 

«El verdadero reto de cuando algo termina, es qué hacer con lo que hicieron de ti»

Claro que la gente se dio cuenta, intentaron ayudar, se frustraron y no entendían como yo no podía poner fin a eso, no es fácil, cada una despierta de manera diferente, si logra hacerlo. La mía, fue, entrando por emergencias al hospital, después de dos días entre calmantes y análisis concluyeron que estaba ahí por una somatización de mi cuerpo, porque mi yo estaba tratando de comunicar que ya no podía más.

«Me mató en vida, para darme una nueva»

El verdadero reto de cuando algo termina, es qué hacer con lo que hicieron de ti, de qué parte hacerte responsable y de cómo direccionar ese aprendizaje, un amor te muestra aquellos rincones íntimos que tú aún no has visto o no quieres ver, es un espejo de tu construcción. La dependencia me llevó a mí y a mi cuerpo a un límite que no quiero volver a alcanzar, me mató en vida, para darme una nueva.

Sheila Ramírez
Sheila Ramírez

Estudiante de psicología orientada a la sexualidad. Le gusta viajar y los cambios.

Comentarios

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Responsable de los datos: Square Green Capital
Finalidad: Gestión de comentarios
Legitimación: Tu consentimiento expreso
Destinatario: servidores de Siteground
Derechos: Tienes derecho al acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y olvido de sus datos.