¿Quién no se ha perdido alguna vez en la vida? ¿Quién no ha sentido nunca la angustia de no saber por donde ir o la soledad de tomar decisiones trascendentales que nos cambiaran la vida?
Te cuento algo: NO ESTAS SOLA, porque perderse es lo mas normal del mundo, porque todos hemos pasado por ahí y porque, al final, siempre encontramos el camino.
Vivimos rodeados de rutinas, comodidades y excusas, y cuando la vida nos exige salir de nuestra zona de confort, entonces nos perdemos, porque nunca hemos visto el exterior, no sabemos como funcionan las cosas ahí fuera ni las consecuencias que tendrán nuestras decisiones. Pensamos, casi automáticamente, que lo vamos a hacer mal, el miedo a lo desconocido nos va comiendo por dentro, dejándonos sin reservas de valentía, coraje, aventura y ganas de experimentar o simplemente vivir. Porque dentro de nuestro circulo nos encontramos seguros, sabemos con precisión quien esta o puede estar a nuestro lado, como funciona el día, que opina cada uno, como debemos dirigirnos a las personas que nos rodean y siempre quedar bien, podemos saber incluso como toma el café quien tenemos al lado o la hora a la que se acostara ese día. Y no esta mal, porque al final nuestro circulo de confort nos llena de seguridad, y eso nos puede transmitir la paz de tenerlo todo bajo control.
Pero….. ¿cual es el precio que pagamos?
Para mantener esa paz, (para mi falsa paz) sacrificamos lo que los que viven fuera de su zona de confort llaman VIDA, así, en letras mayusculas. Respirar el aire de un lugar en el que nunca habíamos estado, aprender otros idiomas y comunicarnos con personas totalmente diferentes a nosotros (y aprender de ellos), ponernos esa ropa que siempre nos ha gustado pero nunca hemos usado por aquello de el ¨que dirán ¨, estudiar lo que siempre hemos deseado, dar portazo a una vida profesional que cada día se nos hace mas pesada, para trabajar en lo que nos motiva y nos permite disfrutar de lo que hacemos. Y así una infinidad de cosas, diferentes para cada uno de nosotros, pero que nos llenan de vida las horas de rutina, anodinas todas ellas, que cubren nuestros días, uno tras otro.
Circulo o zona de confort, es una de las expresiones que mas odio en esta vida. Desde pequeños nos han enseñado que lo que debemos perseguir es lo seguro, lo que nuestros padres y abuelos creían que e era lo mejor para nosotros y para su tranquilidad de no vernos correr ningún riesgo. Estudia esto que es lo que he hecho tu padre y le ha ido muy bien o así seguirás con el negocio familiar, trabaja aquí o prepara unas oposiciones, que es lo mas estable en el mundo laboral y así estarás tranquila todos los meses, cómprate esa casa que así tendrás algo tuyo y nadie podrá echarte jamas, si llevas tantos años con fulanito, entonces cásate con el, así nunca estarás sola…. Nos han educado en el miedo, en agarrarnos a los mas estable, aunque eso suponga renunciar a nuestros sueños, renunciar a vivir. Y no quiero hacer culpable a nuestros padres, porque ellos al final son solo un eslabón mas de la cadena social que se ha ido engranando desde hace muchas muchas décadas para crear una sociedad tranquila, obediente, que no arme escándalo, que trabaje, compre y pague impuestos. Nuestros padres, nuestros abuelos, ellos son víctimas también, incluso mucho más que nosotros, porque ahora, al menos contamos con las posibilidades que ellos no tuvieron.
Y si tenemos la suerte de vivir un tiempo en el que podemos elegir, si tenemos el privilegio de poder tomar decisiones, aunque sean transgresoras para muchos ¿vamos a desaprovechar la oportunidad? No lo hagáis, salid al mundo ser quienes realmente sois, gritad a los cuatro vientos lo que deseáis, a quien queréis y a quien no. Sed libres, sentíos libres, y haced que los que vienen después de nosotros puedan ver esa libertad tal y como nosotros vemos ahora nuestra zona de confort, como lo normal, lo que hay que hacer. Que nuestros hijos crezcan pensando que ser felices, intentar las cosas aunque se fracase, dar voz a nuestros deseos, es lo normal, es lo que por derecho se han ganado hacer, y las metas solo las marcaran ellos. Romped esas cadenas que nos atan a siglos de obediencia ciega sin cuestionarnos ni si quiera, si lo que hacemos o nos han mandado hacer es lo correcto o no.
Vivid, por que la vida solo es una, y lo que ya ha pasado no va a volver.
Quiero despedirme de vosotros con unas palabras de un cantante, un poeta para muchos de nosotros, que nos ha dejado hace solo unos dias:
Porque si no sois vosotros ¿quienes?
Y si no es aquí ¿dónde?
Y si no es ahora ¿cuándo?
Disfrutad del momento,
porque sois vosotros,
estais aquí,
y ahora es cuando.
Roberto Iniesta, Robe para los amigos.