Hay un autor que me gusta mucho y en concreto uno de sus libros que me gusta releer de vez en cuando. Se trata de Albert Espinosa y su libro “Brújulas que buscan sonrisas perdidas”. Si no lo habéis leído, hacedlo, no os va a dejar indiferente.
Me gusta porque Albert siempre nos regala un montón de frases de las que luego puedes reflexionar. Mediante este libro hoy os propongo echar la vista atrás hacia el pasado, el de cada una de vosotras.
Una de las primeras cosas que aprendemos con este libro es que somos traumas de la infancia: de todo aquello que nos prohibieron o que nos dejaron hacer, de lo que pudimos vivir y de lo que no. Todo ello nos ayuda a conformar nuestra personalidad de adultos. Si ahora te preguntas por qué fallas en x o en y o sientes que algo de ti no funciona, probablemente tenga su origen en la infancia, pero hay que ser valiente para querer profundizar en heridas.
Otra de las frases que me hicieron pensar fue que vivimos tan veloces que a veces nos vamos a dormir sin ninguna reflexión. Y eso me lleva al día presente, a un día cualquiera, en el que no quiero que las horas del reloj pasen sin pena ni gloria y cierre los ojos para empezar un nuevo día. Y de repente, desde mi cama y mirando hacia la ventana, decido echar la vista atrás.
Muchos tendemos a pensar que el tiempo presente es mejor porque somos más sabios o hemos conseguido tales cosas en la vida, hemos escapado de un lugar, hemos viajado, hemos conocido gente nueva… Pero, de nuevo, una de las frases de este libro me devolvió al pasado: “siempre que miras fotos descubres que todo era mejor de lo que tú creías”.
Boom. De repente fue como abrir uno de los álbumes de fotos de la casa de mis padres y vernos a todos. A los que están y ya no están con nosotros. A excursiones, viajes familiares, antiguas casas, meriendas… Y darte cuenta de que, sin saberlo, lo tenías todo.
La última reflexión que quiero compartiros es sobre otra frase que nos deja el autor: “hay personas que tienen la piel dura y necesitan de fuertes caricias”. Cuánto dolor en el pasado te ha hecho ser frío, resentido, huraño, introvertido, miedoso, irascible, etc. Esas personas son las que más guardan dentro. Las que necesitan empatía y fuertes caricias para curar el alma.
Si buscas una lectura en la que atreverte a mirar a tu pasado o presente, encuentra “brújulas que buscan sonrisas perdidas”.