El «juego infinito»: ser un verdadero líder

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Fuente: Aedlle

Vivimos en un mundo y una época de constante cambio en todos los sentidos, cambios en tecnología, cambios en formas de pensar y de trabajar, cambios en nuestro planeta que afortunadamente ha generado un gran movimiento con el objetivo de frenar las consecuencias devastadoras para la humanidad.

«Muchas personas comienzan un negocio con el objetivo de ser los números uno, de ganar, de derribar a la competencia, y eso es un problema»

En el entorno laboral, tanto si trabajas para una mediana empresa, una gran corporación o eres empresario y te enfrentas al papel de liderar a un equipo de trabajo, no solamente tienes que evolucionar con estos cambios tan rápidos para seguir en el mercado, sino que además, si de verdad quieres que perdure en el tiempo y sea una empresa de éxito y con propósito, hay un camino que si lo aplicas, te conducirá a ese destino.

Se trata del “juego infinito” del que habla el fantástico Simon Sinek en su último libro, donde no hay ganadores ni perdedores, donde no hay una meta. Muchas personas comienzan un negocio con el objetivo de ser los números uno, de ganar, de derribar a la competencia, y eso es un problema. Las organizaciones en las que la puntuación es más importante que la motivación o la inspiración no tendrán una vida muy larga en el momento en que vivimos, y verán un descenso en la confianza, cooperación e innovación por parte de sus equipos de trabajo.

Las personas tienen que ser más importantes

Muchos de nosotros, me incluyo, hemos trabajado en empresas donde parecía que éramos un número, donde nuestras preocupaciones, opiniones, dificultades no importaban y teníamos que limitarnos a cumplir con nuestras obligaciones y tareas. Es increíble la cantidad de acoso laboral, despidos improcedentes y ambientes de trabajo en los que los empleados no son felices.

Desde el punto de vista de los negocios, por supuesto que los números, la facturación es importante para poder permanecer en el mercado, pero se necesita la voluntad de las personas para conseguirlo. Muchos directivos o CEOs dicen que por supuesto las personas son importantes dentro de sus compañías, pero realmente….¿qué lugar ocupan en la lista de prioridades? Primero estará el crecimiento y resultados de la compañía, los clientes, y después los empleados o el equipo de trabajo. Sin embargo, si nos fijamos en compañías líderes como Zappos o Virgin, el factor humano es lo primero en la lista.

Seguridad

Sentirse seguros en el trabajo es indispensable en el “juego infinito”, y significa que pueden ser ellos mismos, pueden cometer errores sin miedo, pueden solicitar más formación, o que precisar ayuda en un determinado momento porque quizás tengan una complicada situación familiar o personal que les está afectando a sus tareas. Se sienten seguros porque saben que los apoyan y los comprenden.

Por el contrario, si los empleados mienten, esconden los errores que cometen, no admiten que no saben hacer algo por temor, o no piden ayuda cuando lo necesitan, ¿cómo va a sobrevivir una organización así por mucho tiempo?

En compañías o empresas donde el equipo de trabajo no se siente seguro, van a trabajar y no están cómodos ni motivados, la lealtad por parte de ellos se va perdiendo y llegará un momento en que se irán. Sin embargo, las grandes empresas se construyen de la siguiente manera:

  • Con un mentalidad “infinita”.
  • Priorizando a las personas sobre los beneficios.
  • Anteponiendo la determinación a los recursos.
  • Cuando los empleados sienten que forman parte de una visión mayor que ellos.

Ser un líder es un estilo de vida

Liderar una empresa no es un trabajo con una meta final, es un estilo de vida que requiere práctica constante y esfuerzo. Uno no se pone en forma ni se mantiene saludable por ir al gimnasio un solo día, tienes que hacerlo constantemente para ir viendo resultados y si quieres sentirte bien debes hacerlo para el resto de tu vida. Ser líder es lo mismo, es lo más parecido a ser padre, estamos constantemente aprendiendo cómo ser mejor padre, y tendremos nuestros aciertos y errores, pero lo que importa es el camino y saber que estamos construyendo algo muy importante que tendrá un impacto positivo en la vida de las personas si lo hacemos bien.

Es un estilo de vida que incluye que hagamos cosas como escuchar, dar y recibir “feedback” o retroalimentación, aprender a tener enfrentamientos efectivos, implantar disciplina cuando sea necesario, aprender a hacer preguntas, recordar el nombre de las personas…..todo esto y más conduce a ser un buen líder.

Las 5 prácticas para liderar con una mentalidad infinita

  1. Una causa justa. Tenemos que darle a nuestro equipo una causa, una razón por la que avanzar, y tiene que ser tan justa que ellos estarían incluso dispuestos a sacrificar sus intereses por hacerlo. El objetivo no es conseguirlo, sino avanzar. En este caso, la diferencia con el “por qué” de una organización, es que este viene del pasado, tienes un por qué para el resto de tu vida, sin embargo, una causa justa tiene que ver con el futuro, hacia dónde nos dirigimos y se pueden tener diferentes causas. Trabajando en conjunto hacia esa causa compartida, le dará significado y sentido a nuestras vidas.
  2. Equipos confiados. Hay que construir ambientes de trabajo en los que las personas se sientan seguras. El liderazgo no consiste en estar a cargo de una organización sino de cuidar a aquellos que están a nuestro cargo. Los líderes son responsables de las personas que a su vez son responsables de los resultados.
  3. Rivales dignos. Más que tener competidores a los que derrotar, se trata de tener rivales cuyas fortalezas nos revelen nuestras debilidades, de manera que nos de la oportunidad de trabajar en ellas y mejorar.
  4. Flexibilidad existencial. Esto se trata básicamente de tener la voluntad absoluta de hacer cambios estratégicos profundos, con la finalidad de avanzar hacia la causa. Serán momentos complicados, donde habrá que afrontar retos, y para ello es indispensable que tengamos ese equipo confiado que apoye al líder.
  5. Coraje. Ser un líder con mentalidad infinita no es fácil. Es mucho más fácil construir empresas basándonos en ambiciones y objetivos a corto plazo, es más fácil contratar y despedir personal rápidamente que tomarse el tiempo de contratar despacio y bien, es más fácil derrotar a los competidores que observar nuestras debilidades para mejorarlas. Ser padre no es fácil, ser un líder con mentalidad infinita tampoco lo es y se requiere coraje.

«Los líderes que lideran con una mentalidad infinita, construyen organizaciones más fuertes, más innovadoras y más inspiradoras»

Vivimos en una era en la que se habla de emprender con propósito, ya no queremos micro managers o autoritarismo, hacen falta líderes de verdad. Los líderes que lideran con una mentalidad infinita, construyen organizaciones más fuertes, más innovadoras y más inspiradoras. Te invito a que si eres líder en tu propia empresa o en la organización para la que trabajas, lo hagas de esta manera, practica cada día, cuida a tu equipo de trabajo, a tus clientes como si fueran tu familia.

Dorelis Padrón
Dorelis Padrón

Luchadora incansable por cumplir sus sueños y contribuir a la felicidad.

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