Entrevista con la psicopedagoga Betina Miravalle, que comparte con nosotros la preocupación de las pantallas en el proceso evolutivo del niño y adolescentes.
Abrimos con dos preguntas:
- ¿Cuál es el impacto de la tecnología en el desarrollo del niño? Ya que no podemos desconocer los estudios e investigaciones que se están realizando al respecto, con preocupación.
- ¿Cuál es la nueva experiencia infantil que se está gestando?. E. Levin. Lo que da cuenta de que algo novedoso, desde lo subjetivo, se está gestando, desconocido, que nos interpela como adultos y profesionales creo yo en dos sentidos: uno, a sumergirnos en ese mundo para tratar de entender y desde allí ayudar; otro, a favorecer las experiencias infantiles que sabemos que son las adecuadas, enriquecedoras, optimizadoras. Juego, movimiento, aire libre, creatividad, juguetes, simbolización…
EL EXCESO DE PANTALLAS Y SUS CONSECUENCIAS
- Psíquico/subjetivo- Lo infantil no se puede digitalizar. E. Levin
- Supresión de la experiencia corporal
Este autor se pregunta: ¿será posible que esta realidad irreal reemplace el funcionamiento deseante del Otro?
Betina: – Sabemos que en los primeros años de vida, la disposición del cuerpo del otro es esencial para la estructuración psíquica y el armado del cuerpo del niño. Necesita del cuerpo del otro, del toque, del olor, la sensibilidad del otro para construir la suya. Los inicios de la vida psíquica se estructuran por fuera del circuito de las pantallas. No poseen ellas un cuerpo que unifiquen el cuerpo fragmentado del pequeño. El niño… ¿juega con las pantallas? No es fantasía ficcional y tampoco es realidad. Es un espacio que lo mantiene absorbido por la imagen. Es él y la imagen, sin otra mediación simbólica. Es uno con la pantalla. Por eso cabe preguntarse si realmente juega con la pantalla o queda capturado hasta hacerlo sentir como parte de ellas.
Camila: ¿Es posible acceder a la experiencia de la niñez a través de la imagen digital? ¿Qué mutaciones y transformaciones produce la realidad informática, tecnológica y visual?
Betina: Nuestras intervenciones deberían estar orientadas a permitirle abrirse de ese encierro imaginario a un plano más simbólico. ¿Qué pasa con el ¨como si…¨? La pregunta es: ¿juega con la pantalla? ¿Hay un “entre” entre el niño y la imagen o hace de la pantalla “su” realidad, sin límites (juegos violentos), sin el “entre”? ¿Hay distancia óptima entre niño y pantalla?
El otro día , en una entrevista con los padres de un niño me cuentan preocupados una situación que vivieron con su hijo, de 10 años: jugaba en red con un amigo y éste le “roba” virtualmente lo que él había ganado en el juego con mucho esfuerzo. Reacción desmedida del niño: llanto desconsolado exigiéndole a la madre que llame urgente a la madre del otro niño para que le devuelva lo robado… Estaba este niño jugando?… No… Estaba dentro de una situación vivida como real, sin distancia simbólica. En el entorno digital el límite entre realidad y ficción se difuminó. Y es ahí, donde el “como sí” se borra, que los adultos tenemos que entrar para reinstaurar el juego como espacio simbólico. Ayudar a volver a jugar.
Las imágenes de las pantallas generan un ritmo electrizante, de corta atención. Saltar de una imagen a otra, superponerlas unas con otras, disponerlas simultáneamente sin pausas, todo esto produce en los chicos un modo de apropiación fragmentaria.
Camila: ¿a qué te refieres con apropiación fragmentaria?
Betina: Es una tendencia a registrar los estímulos de manera discontinua. Van tomando las experiencias, los relatos como si fueran recortes, pedacito sueltos no articulados en un todo. A prestar atención se aprende y si desde pequeños las experiencias que predominan son las de la inmediatez de las pantallas va a ser muy difícil que los niños logren prestar atención de un modo mas profundo, con continuidad, les va a costar sostener un hilo narrativo. La simultaneidad y el ritmo que proponen las imágenes propias de las pantallas reducen el tiempo de elaboración. Se va configurando una memoria y un pensamiento icónico, con poca profundidad.
Camila: Y esto debe afectar también a la atención…
Betina: Por supuesto. Leyendo a Michel Desmurguet, puedo concluir que los niños que están más de dos horas expuestos a contenidos digitales al día tienen un riesgo 6 veces mayor de desarrollar problemas atencionales que aquellos que no superan los 30 minutos. Hay capacidades que mejoran, como la de filtrar rápida y eficazmente los distractores visuales que aparecen durante un periodo breve, por ejemplo. Sin embargo, si nos referimos a la capacidad de mantenernos concentrados durante un periodo mas largo en un flujo de información que evoluciona lentamente, existen estudios recientes que determinan efectos negativos.. Con los video juegos se aprende a manejar una capacidad de distracción, de estar alerta a estímulos que cambian permanentemente y aparecen intempestivamente. Esta es la modalidad que se apropia y explica el impacto positivo negativo en la atención focalizada y auditiva. Las habilidades atencionales que se aprenden en los video juegos son útiles en un entorno digital pero no en la escuela. Los video juegos requieren una “atención difusa” ( nos dice Desmurguet), por el contrario, leer un libro, redactar un texto o la resolver un problema matemático requieren una atención centrada, sostenida y poco permeable a la agitación del entorno.
Hay un libro que recomiendo, “Lector vuelve a casa” de Wolf. Allí la autora plantea cómo la combinación de la lectura en formato digital y la inmersión diaria en las distintas experiencias digitales impiden la formación de procesos cognitivos mas lentos que conforman la LECTURA PROFUNDA (pensamiento crítico, reflexión personal, imaginación, empatía…El temor es que se pierda la lectura a NIVELES PROFUNDOS. Aquella que permite entender y sentir lo que le ocurre a otro… esa toma de perspectiva y capacidad de empatía que hace que nos duela y emociona, por ejemplo, lo que les ocurrió a los niños de Chernóbil, o lo que sufre la gente en la guerra Rusia Ucrania..Hay una marcada tendencia al declive de la empatía. Leer a NIVELES PROFUNDOS puede proporcionar una parte del antídoto frente a esta marcada tendencia.
En los pequeños es fascinación, no atención sostenida. La atención es una actitud de descubrimiento, de apertura, es la actitud activa del que formula preguntas, busca respuestas. La fascinación es una actitud pasiva frente a los estímulos novedosos, frecuentes e intermitentes (embotamiento) dice Ecuyer, Catherine.
Camila: Por lo que decís, crees que todo esto puede cambiar el cerebro o modo en que aprendemos?
Betina: las nuevas tecnologías están cambiando el cerebro. Algunos estudios muestran que los nativos digitales tienen menos conexiones en las zonas de gestión de la memoria porque esta función se ha externalizado a los aparatos digitales. Hay mayor robustez en las conexiones en las zonas de integración, lo que permite incorporar muchos datos diferentes a la vez (podemos tener 20 pags abiertas e ir tomando datos de todas), en la gestión rápida de información. Esto lo dice David Bueno (Cerebroflexia. Barcelona) Nos podemos preguntar si es esto perjudicial. Lo que se puede decir es que cualquier actividad practicada con exceso, o deficitariamente, se aleja de lo óptimo. Una de las ocupaciones que activa más zonas del cerebro simultáneamente es estar y colaborar con otras personas. Y creo que esto es importante no olvidarlo para potenciar el trabajo colaborativo, en grupos, con discusiones, argumentando..
Cami: ¿Puede afectar esto a la corteza prefrontal?
Betina: La corteza prefrontal tiene las funciones de atención, concentración, resolución de problemas, control de impulsos. Es el centro de la voluntad. En el bebé la corteza prefronal es mínima. Sabemos que el cerebro madura de atrás para adelante, el prefrontal de los 16-18 en adelante. Como lo explica con claridad Rojas Estapé, esta zona en un bebé se activa de tres maneras: LUZ, SONIDO Y MOVIMIENTO. Queremos que, a medida que va creciendo preste atención a objetos inmóviles, a un profesor, a esperar en una sala, a leer un libro… y que les guste… Es decir, que no solo se active la corteza prefrontal con luz, sonido y movimiento. Y el cerebro funciona con un mecanismo que se llama “use it or lose it” (o lo usas o lo pierdes). Cuanto mas usamos herramientas externas, mas se atrofian herramientas internas. Si uso el prefrontal solo al estimularlo con luz, sonido y movimientos, entonces la corteza prefronal de los jóvenes no está madurando correctamente. Consecuencias: falta de control de impulsos, falta de atención. Si quiero que se desarrolle bien la corteza prefrontal, necesitamos posponer el uso de pantallas en los niños. Necesitamos fortalecer la corteza prefrontal para poder dominar el celular y no que el celular me domine a mí.
Camila: ¿cómo influye todo esto a nivel hormonal?
Betina: El CORTISOL es la hormona del estrés. Se activa en los momentos de amenaza. Se activa no solo en los momentos reales de amenaza sino cuando me imagino un momento de amenaza. No distingue una amenaza real de una imaginaria. El miedo, la preocupación, modifican el cerebro porque nos intoxica de cortisol. Esta hormona atrapa al cuerpo y la mente (se me cae el pelo, se me lastima la piel, irritabilidad, fallas de memoria) Hay que equilibrar el cortisol. Y la pantalla nos alivia. Lo que sucede en la pantalla son gratificaciones instantáneas, pero cortas y pasajeras.
Hay una hormona que subyace en el comportamiento de la pantalla, la DOPAMINA, hormona del placer, implicada en las relaciones sexuales, comida, video juegos). La dopamina es la hormona de las adicciones. Cada vez que se recibe un like, se recibe un chorro de dopamina. Las pantallas nos han convertido en adictos a experiencias novedosas, porque siempre llega algo nuevo a la pantalla. Nos hemos acostumbrado a recibir emociones de manera constante. La gratificación es instantánea: lo quiero todo y lo quiero ya (sushi/pedido ya- salir/tinder- amazón o mercado libre). Si frente a cualquier situación en la que te sentís desbordada, tomas el celular, probablemente te alivies, pero si lo haces siempre, no vas a aprender a gestionar la ansiedad, a manejar la frustración.
La OXITOCINA baja el cortisol. Necesitamos más oxitocina. Es la hormona de la empatía, de los abrazos (se activa con 8 segundos de abrazo), mirar a alguien a los ojos y escucharlo… es la hormona de los vínculos. Carolina Perez dice que las pantallas son ADICTIVAS porque introducen al niño en un círculo de recompensa, a través de la producción de dopamina. Es tanto el placer que equivale a un shot de heroína. Al jugar a la pelota, subirse a un árbol, construir con cajas, leer un libro… el niño siente placer, se segrega dopamina “de a gotitas”. Con los video juegos o dando likes, la segregación de dopamina es como un chorro, equivale a un shot de heroína. Por eso el niño queda viciado, es demasiado el placer. El problema es que este umbral de placer va a pedir mas placer. Entonces, después de tres horas de Fortnite, el niño no quiere ir a la plaza. Es una competencia desleal. Al darle tanto placer a un cerebro inmaduro es caldo de cultivo para futuras adicciones. A nuestros niños ya no les va a dar abasto con las redes sociales, las drogas simples…
Camila: Entonces el exceso de estímulos que generan las pantallas afectan perjudicando..
Betina: el exceso de estímulos sensoriales incide perjudicialmente en la evolución del cerebro. Si en los periodos sensibles las neuronas reciben un “alimento” de calidad inadecuada o cantidad insuficiente, va a desaprovecharse. Cada tiempo que se le dedica a las pantallas son actividades que se realizan en detrimento de otras más propicias para el desarrollo del cerebro. El periodo ideal para el desarrollo de la inteligencia y la conexión de neuronas es entre los 9 meses y los 9 años. La EFICIENCIA COGNITIVA ( que se logra después de los 20 años) es el poder dar respuestas veloz y acertadamente. Velocidad y precisión. Esto depende de la mielina (es como una neuro autopista). El 80 % de la mielina se construye hasta los 5 años, y depende de tres cosas: genes, alimentación (comida chatarra bloquea la formación de mielina) y movimiento (en edad de jardín el niño debe moverse el 75% del tiempo que está despierto).
Camila: ¿y en el desarrollo de lo social?
Betina: Es importante enriquecer la capacidad comunicativa, verbal y no verbal. Y esto se aprende de la experiencia directa con los otros. Por eso el racionamiento de pantallas. El uso de la mirada, para leer claves de contexto (si el otro está hablando yo callo, o si no me escucha ,elevar la voz, etc), para entender al otro, es probable que se atrofie si a edad temprana comienzan a mirar una pantalla. Tratemos de que los niños no se pierdan el mundo real, el vínculo que se genera con la mirada, el tacto. Esta mirada es poderosamente comunicativa hacia el otro real. La pantalla no te mira. Esta habilidad para leer claves de contexto se llama MENTALIZACION. Hay personas muy pobres mentalizadores, no registran lo que le pasa al otro. Leer claves de contexto es ver las señales que me envía el entorno y ajustar mi conducta. Y si el contacto temprano y sostenido es con una pantalla es posible que estemos gestando seres poco mentalizadores.
Camila: Por lo que tengo entendido hay recomendaciones que han hecho organismos internacionales respecto al uso de las pantallas en los niños, conoces algunos de ellos?
Hay que destacar que LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES DEDICADOS A LA SALUD SE EXPRESAN… No son recomendaciones educativas sino de sanidad. “Ningún estudio apoya la incorporación de tecnologías en la infancia”
- Sociedad francesa de Pediatría. Regla 3-6-9-12
Propone un acercamiento gradual a las pantallas. Desde los 0 a los 3, pantallas al mínimo. De 3 a 6, pantallas controlada en cantidad de tiempo y calidad de contenidos pero que no tengan sus propios dispositivos y acompañados de los adultos. De 6 a 9, comenzar a explorar internet con supervisión y acompañamiento adulto. De 9 a 12, solos pero en espacios abiertos y hablando sobre lo que ven. De 12 en adelante comenzar a construir una relación privada con el mundo digital.
- Asociación Pediátrica Canadiense: Antes de los 2 años, 0 pantallas, de 2 a 5, menos de una hora al día.
- Normas específicas: Si bien la a Asociación Americana de Pediatría (APP) en 2018, estableció las siguientes recomendaciones de uso de pantallas al día:
a. En los bebés de hasta 18 meses, debemos evitar la exposición a las pantallas con excepción del videochat.
b. De los 2 a los 5 años se tiene que limitar el uso de los medios entre media y una hora al día, siempre que los contenidos sean de alta calidad.
c. Desde los 5 a los 12 años es necesario acompañarlos pudiendo estar entre una hora u hora y media al día.
d. Con la adolescencia, educarlos en el uso responsable y saludable de las tecnologías. Es fundamental entender que estas recomendaciones refieren al uso de pantallas en forma recreativa. En el marco de este período de Aislamiento Social Obligatorio, la actividad educativa y social suma horas de uso de pantallas a estas recomendaciones y se debe lograr que, pasada la crisis, los niños aprendan a convivir encontrando un equilibro virtual/físico de una forma saludable.
MANIFIESTO INFANCIA Y PANTALLAS 0-6. Catalunia 2022
Aconseja: dejar de normalizar el uso de pantallas e menos de tres años, sensibilizar a la sociedad sobre las necesidades de los niños menores de tres años, orientar a los padres, potenciar la investigación… entre otros.
ENTONCES QUE HACEMOS??
Normas escenciales según Desmurguet
-Antes de los 6 años nada de pantallas. Hablar, leer cuentos, correr, saltar, música, deportes, jugar. A partir de los 6 años entre 30 y 60 minutos al día, en total. En dosis moderada las pantallas no dañan. Menos de 30 minutos no hay efectos. De 30 a 60 los hay, pero todo indica que lo suficientemente bajos
-Nunca en el dormitorio. Incrementa el uso, quita horas de sueño, facilita acceso a contenidos inadecuados. -Nada de contenidos inadecuados (violencia, sexo, invitación al consumo)
-Nunca por las mañanas antes de ir al colegio. Los contenidos excitantes agotan la capacidad del niño
-Nunca por las noches antes de acostarse. Apagar los dispositivos 1 hora y media antes de acostarlos. Si se comienza a las 6 de la tarde es el peor momento porque a partir de esa hora se empieza a segregar una hormona que es como una canción de cuna, la que invita a dormir, melatonina.
CONSEJOS DE María Rojas
Proponernos como modelos de uso responsable de las pantallas
– Quitar las notificaciones de pantallas.
– Posponer las recompensas ( quiero ver ahora si me han escrito por watsap…no, voy a twiter … no, me detengo)
– Esculpir nuestra atención. Las cosas buenas de la vida pasan en la vida real. Volvamos a conectar con la vida real.