Hay amores con espinas, raíces hondas en sequía. Son como cactus de alma dura, que aprenden a amar con distancia fría. Y están las mimosas, dulces y frágiles, que se abren al roce, lo dan todo al sol, al viento, al primer gesto de voz o roce. La mimosa danza, se entrega, aunque tiemble, aunque…
Redactoras























































































































































































































































