Subí al tren. Llevaba conmigo un cuaderno, como siempre, y una botella pequeña de agua.…
Relato
Nadie gritó. Nadie lloró. Simplemente dejó de venir. Esteban solía ocupar el asiento frente a…
“Seguía sentada allí en aquel muro, donde en alguna que otra ocasión nos habíamos comido…



