Mi padre

Tuve una suerte que no todos tienen… crecí con un padre presente. Es cariñoso y siempre estuvo cuando necesitaba que estuviese. Con razón o sin ella, siempre estuvo de mi lado y me asusta imaginar cómo sería una vida sin él.

Me dio mi nombre y el color de mis ojos. Y aunque siempre niego el parecido, veo su rostro cuando miro el mío en el espejo.

Déjenme contarles algo sobre mi papá:

Mi padre es gracioso… de ese humor medio tonto que siempre te sorprende. Es un hombre muy inteligente, no hay tema del que no sepa nada y si le preguntas, te das cuenta de que tiene una opinión formada sobre cualquier cosa.

Sin embargo, lo que más destaco es su amabilidad. No para decir las cosas, nunca ha sido muy tierno, la verdad, pero siempre es bueno y justo hasta con quienes no se lo merecen. Eso tiene en común con mi mamá.

La gente se siente atraída por él, siempre cae bien y parece estar relajado cuando alguien se acerca a saludarlo.

Hubo momentos en que deseé que hubiera entendido un poco más mi mundo, y hubo momentos en que quise más afecto de lo que, quizás, sabe expresar. Paradójicamente creo que yo tampoco sabría recibirlo, así que no pienso mucho al respecto. Además, considero que las habilidades paternales de mi papá mejoraron con la edad y no soy quien para juzgar cómo cada uno demuestra su amor.

De todos los recuerdos que tengo, destaco sobre todo cuando viajamos a Buenos Aires para ver el show de Dua lipa. Paseamos como turistas y durante el viaje no hubo ni una sola discusión. Fue perfecto.

Quiero que se sienta orgulloso de mí, no porque me lo exija, sino porque le estaré eternamente agradecida.

Es el tipo de hombre que te inspira a ser mejor, simplemente por ser él mismo. Es un padre al que amo profundamente y al que aún estoy conociendo. Y es el único hombre de mi vida que verdaderamente quiere que sea mejor que él.

A todos los padres que leen esto: gracias por estar presentes. 

A todos los que tuvieron un padre presente: saben lo valioso que es ese regalo y espero que se lo digan hoy. Y a todos los que no lo tuvieron, a quienes crecieron sin esa presencia, o con una presencia que les hizo más daño que bien, espero que encuentren en sus vidas la oportunidad de convertirse en el padre que necesitaban. Eso es lo que mi padre me enseñó.

¡Feliz Día del Padre!

«He is the tree behind my fence, and I am still, most gratefully, growing in his shade».

Guadalupe Alonso Monteros

Estudio publicidad y en 2024 publique mi primer libro de Poemas “Fénix, corazón de cenizas” amo escribir relatos, reflexiones y poemas.

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