El año pasado estuve tres meses en Australia viviendo el verano de Melbourne, donde hice un curso de inglés. Me fui de la mano de YouTooProject. Me encantó la experiencia y, por eso, he querido hacer algunas preguntas a su fundadora, Marta Caparrós.
Sobre sus orígenes y contexto personal
—Marta, eres de El Masnou, en Cataluña. ¿Cómo crees que tus raíces han influido en tu visión emprendedora y en la forma en que abordas los proyectos?
No creo que me influyeran mucho mis raíces catalanas porque realmente no sabía que estaba emprendiendo. Cuando llegué a Byron Bay me di cuenta de que había una necesidad: muchos jóvenes en España querían vivir una experiencia como la que yo estaba viviendo en Australia, pero realmente no sabían cómo hacerlo. No conocía la existencia de agencias y cuando hice un poco de research, me di cuenta de que lo que yo estaba pensando, ya existía. Sinceramente, lo hice de forma muy orgánica y con la ayuda de las redes sociales: me conectaba a Facebook y Skype y hacía asesorías según mi experiencia, no era una agencia al uso, y eso fue creciendo. Cuando empecé a hacer esas primeras asesorías, nunca pensé que acabaría teniendo un proyecto como YouTooProject.
Es verdad que Cataluña es conocida por ser una zona superinnovadora y emprendedora. Años después volví a emprender de la mano de un par de colegas catalanes que me invitaron a participar en un proyecto como CMO y co-founder, en este caso era MyPoppins, un marketplace de servicios de limpieza, y me mudé de Australia a España durante un año para lanzar el proyecto. Trabajé en el Tech City de Barcelona, un hub de startups muy potente que tenemos en la ciudad condal.
En ese año me encantó trabajar allí porque era un coworking en el que nos mezclábamos con un montón de startups de diferente índole. Me enriqueció muchísimo: participamos en muchos eventos y conocí a mucha gente con las mismas inquietudes.
Me encantó trabajar en Barcelona porque estuve siempre con mucha gente a mi alrededor con ideas constantes, eventos, networking, cenas, cafés, reuniones y ese ritmo frenético de la ciudad de Barcelona. Estaba también trabajando a tiempo completo en YouTooProject; quería centrarme de nuevo en mi negocio. Cumplí mi objetivo de lanzar el proyecto de MyPoppins y montar toda la parte de marketing, pero tenía otro proyecto familiar, me quedé embarazada, así que decidí volver a Byron.
—Antes de emprender, trabajaste tres años en una consultoría de comunicación en Barcelona. ¿Qué fue lo que despertó en ti la necesidad de un cambio radical en tu vida profesional?
Cuando acabé la carrera, hice prácticas en Llorente y Cuenca, una agencia de comunicación. Ahí crecí durante tres años, estaba encantada, y acabé siendo consultora. Después de esos años, siendo tan joven, buscaba cambios. En Llorente y Cuenca, hoy en día una de las consultoras más potentes a nivel mundial, tenía clientes internacionales y muy potentes, con quienes las reuniones eran en inglés. Yo no hablaba el idioma y era incapaz de seguir una reunión. Me quedaba fuera de esos equipos de trabajo porque mi nivel de inglés no era suficiente. Ahí es cuando me di cuenta de que necesitaba salir y aprender el idioma.
Como ya había estado en Londres cuando tenía 20 años, y no aprendí mucho porque vivía y trabajaba con españoles, decidí irme lejos y llegué a Australia. La idea era volver a España al cabo de X meses con el idioma reforzado y las puertas abiertas de Llorente y Cuenca. Porque cuando me fui, ellos me dijeron: «Cuando vuelvas, nos llamas». También pensé que en seis meses iba a aprender inglés y a nivel de negociación, obviamente, necesitaba mucho más tiempo: mi nivel era muy bajo. Pero eso también lo aprendes una vez estás de viaje.
—Tu aventura empezó en Byron Bay, Australia, tras dejar un trabajo fijo. ¿Qué te impulsó de esa experiencia personal a iniciar un blog que luego se convirtió en YouTooProject?
Cuando decidí irme a Australia, busqué información en internet sobre cómo hacerlo de una forma barata, porque en 2009 sonaba muy lejos. Ahora, con las agencias y con la información que hay, es todo mucho más fácil, pero entonces irse a Australia era como una aventura, al menos para mí. Tenía veinticinco años, sabía dónde estaba Australia en el mapa, pero poco más. Tampoco tenía mucho dinero para viajar y acabé encontrando el WWOOFing, que es un movimiento en el que tú te inscribías, recibías un libro con un montón de granjas en las que podías ser voluntario, trabajar 4 horas al día para ellos y, a cambio, te daban comida y alojamiento, lo más caro en Australia para mí. Además, me iba con visado de turista, con lo cual no podía trabajar.
Al no ser remunerado, podría viajar, tendría casa, comida, lo básico, y trabajar en diferentes granjas. Yo no había trabajado en mi vida en una granja, pero, además, viviría en casas de familias australianas, y eso es lo que yo quería realmente: meterme 100 % en la cultura australiana y aprender el idioma. Así que, me fui de WWOOFing y viajé durante 3 o 4 meses con ese libro, viendo la ruta que hacer y buscando granjas en ella. Durante ese tiempo trabajé en diferentes granjas: en una de plátanos estuve puliendo suelos, limpiando casas, cuadras, cosiendo mantas; o sea, llegué a hacer un montón de trabajos que en mi vida me hubiera imaginado. Viniendo de la ciudad, con 25 años, te puedes imaginar que no había limpiado una cuadra ni recogido un plátano, ni tenía idea de cómo funcionaba nada.
Tenía veinticinco años, sabía dónde estaba Australia en el mapa, pero poco más.
Tuve experiencias buenísimas durante el viaje y, alguna que otra, no tan buena. Imagínate estar durmiendo, encender la luz y ver una araña gigante en la pared. O serpientes peligrosas. En ese momento tuve mis sustos, mis miedos, pero ahora mismo miro hacia atrás y creo que fue la mejor experiencia de mi vida. Todo el mundo debería vivirla, no solo vivir en granjas, sino simplemente la experiencia de salir, pasar ese miedo, no tener ni idea de dónde vas a dormir al día siguiente, buscarte la vida, salir de tu zona de confort…
Acabé en Byron Bay porque trabajé en una granja de plátanos muy cerca y, cuando conocí el pueblo, me enamoré completamente de este lugar en el que vivo desde hace dieciséis años.
Me parecía tan brutal lo que estaba viviendo que me apetecía compartirlo y abrí el blog. También tenía el tiempo para escribir y, aunque soy una persona a la que siempre le ha gustado la parte más marketiniana, el blog era básicamente para compartirlo con mi familia. No imaginé que gente random lo leería. Empezaron a seguirme no solo mi familia, sino mis amigos y amigos de mis amigos. Así decidí crear la página de Facebook, donde compartía también fotos. Y claro, esas fotos, por ejemplo, de Byron Bay, de tu día a día del surf, del faro, de los amaneceres, los atardeceres, las playas paradisíacas… a la gente le encantaban. Cada vez más gente me seguía, hasta que, un día, un chaval me preguntó si sabía cómo viajar con visado de estudiante e ir a la escuela de inglés. Yo no tenía ni idea, pero fui a la escuela de Byron Bay, pregunté por los precios, los compartí y ahí cerré mi primer estudiante.
En la escuela me dijeron que me pagarían una comisión si traía a más estudiantes, y así es como nació YouTooProject. Nunca supe que estaba emprendiendo ni que eso crecería de la manera que ha crecido. Todo ha sido superorgánico. No ha habido ningún tipo de inversión externa. Todo lo que ganaba en comisiones, lo reinvertía en montar una web o en hacer fotos. Vendía directamente a través de Skype, explicando mis experiencias, y me promocionaba en aquel entonces por Facebook. Luego abrí Instagram y ahora es TikTok.
—Cuéntanos sobre la creación del rol de Local Advisor. ¿Cómo surgió esa idea y por qué crees que fue tan importante para los estudiantes?
Crear el Local Advisor fue por lo que YouTooProject empezó a crecer. Esta figura nace tras hablar con personas interesadas en viajar a Australia, pero que no daban el paso. Al preguntarles el porqué, me decían que les daba miedo, no sabían cómo conseguir una tarjeta para el móvil o encontrar un alojamiento. Al principio, cuando empecé, yo era la persona que recibía a los estudiantes en Byron Bay, quedaba con ellos, les ayudaba a abrir la cuenta bancaria, con el número de teléfono… Fuimos pioneros en dar este servicio tan personalizado en el destino.
Los Local Advisors son personas que viven en el destino, que trabajan para YouTooProject recibiendo a los nuevos integrantes de la comunidad. Su función es fundamental porque son el primer contacto físico que tiene el estudiante al llegar; les dan ese apoyo emocional y logístico que tanto se necesita los primeros días en un país tan lejano.
Hoy en día, tenemos una red de Local Advisors en todos nuestros destinos, no solo en Australia, sino también en los nuevos países que hemos abierto. Es una pieza clave de nuestro modelo de negocio, porque nos permite mantener ese trato humano y cercano a pesar de ser una empresa que opera principalmente de forma online.

Sobre valores, crecimiento y modelo de negocio
—YouTooProject es hoy una agencia de asesoramiento educativo, con miles de jóvenes orientados y con presencia internacional. ¿Cómo lograste mantener ese “alma” sin inversores externos?
La verdad es que hemos analizado más de una vez el hecho de buscar inversores externos para crecer más rápido, para invertir en tecnología, pero al final siempre hemos decidido seguir nuestro camino solos. Yo soy la CEO y fundadora de esta empresa, pero no estoy sola, tengo un equipo cercano de management que lleva muchísimos años ayudándome y que son una parte fundamental del éxito de la compañía.
Hemos pasado por dos crisis enormes: una, la de 2020, como todo el mundo, sobre todo en viajes; pero hemos pasado una más grande todavía hace algo más de dos años, porque Australia decidió cambiar las políticas migratorias y nos afectó muchísimo en cuanto al número de visados que daban, dependiendo del país de origen. Estuvimos a punto de poner fin al negocio. Nuestra mayor competencia acabó cerrando, cerraron escuelas, pero nosotros hemos sido la resistencia. Creo que, en parte, ha sido porque nosotros mismos tomábamos nuestras propias decisiones. Al final, cuando tienes inversores externos, pierdes un poco el control de la compañía.
Hay muchos fracasos porque crees que, creciendo de forma exponencial, vas a ganar más dinero, pero ese crecimiento lo hemos vivido después del COVID-19. Muchísima gente quería viajar a Australia y tuvimos un crecimiento brutal: pasamos de ser 70 personas a ser 150 en el equipo. Ese crecimiento casi nos mata.
El crecimiento exponencial también lleva otras consecuencias detrás muy complicadas. Para nosotros fue muy difícil en poco tiempo entrenar a gente, no solo en su día a día en la operativa de la empresa, sino en esa cultura de la empresa. Cuando empieza a entrar mucha gente a la vez en un equipo, se pierde un poco. Yo, por ejemplo, solía tener contacto con todo el mundo, pero llegó un momento que no sabía quién era quién. No puedes transmitir esos valores entonces, esa cultura se pierde y es muy difícil mantenerlo.
—Durante la pandemia diversificasteis mercados, como Irlanda, Dubái y Malta. ¿Qué aprendizajes destacas de ese período más duro?
Al cerrar Australia las fronteras durante dos años a raíz de la pandemia, la empresa sufrió un duro golpe, y nos dimos cuenta de que no podíamos depender solo de un país y de las decisiones de su gobierno. Fue entonces cuando abrimos Dubái, Malta e Irlanda.
Una vez tienes el modelo de negocio en un país, replicarlo en otro no es tan difícil. Estamos muy contentos de haber tomado esa decisión porque al final diversificar es la clave de cualquier negocio. Hoy en día, estamos potenciando estos destinos y, además, pensamos abrir nuevos destinos y mercados para seguir creciendo.
—¿Qué objetivos de facturación tenéis?
En cuanto a objetivos para el 2025, nos habíamos marcado superar los 4 millones de facturación y, la verdad, es que lo conseguimos antes de lo previsto. De cara al 2026, nuestro objetivo es seguir creciendo en los destinos que ya tenemos, pero, sobre todo, centrarnos en Latinoamérica, nuestra gran apuesta para los próximos dos años. Queremos abrir mercado con mucha fuerza en países como Chile, Argentina y México, que creemos que tienen un potencial enorme con muchos jóvenes que quieren vivir esta experiencia en Australia o en los otros destinos que ofrecemos. Estamos trabajando ya en campañas específicas para esos países y en buscar colaboradores locales que nos ayuden a aterrizar bien el proyecto allí. También reforzar nuestra presencia en España, que sigue siendo nuestro mercado principal.
—Tu equipo es en gran mayoría femenino y distribuido globalmente. ¿Qué papel crees que juega esta composición en el enfoque humano de YouTooProject?
Te diría que el 100 % del management en YouTooProject son mujeres. Que haya un equipo de trabajo femenino es superimportante para la empresa en general, porque creo que las mujeres tendemos a fomentar una cultura del trabajo más inclusiva, más colaborativa, más empática, más responsable. Eso genera ambientes laborales mucho más positivos, más efectivos. Yo creo que en el momento en el que hay un ambiente positivo, la satisfacción del equipo se nota en la motivación y, por ende, en los resultados. He sido siempre una fiel defensora del liderazgo femenino y, sobre todo, en posiciones de management, que son las que me tocan a mí, tiendo a revisar con más cariño los currículums de mujeres.
Sobre liderazgo, comunidad y visión personal
—¿Qué nos puedes contar del grupo Female Startup Leaders?
Formo parte de Female Startup Leaders desde sus inicios porque su fundadora y presidenta actual es Esther Molina, con quien llevo trabajando muchísimos años. Ella me invitó a participar y acepté con los ojos cerrados. Al principio éramos poquitas y ha crecido poco a poco.
Tenemos un grupo de WhatsApp donde compartimos inquietudes, logros, éxitos, fracasos, y nos apoyamos las unas a las otras. He tenido el placer de ir a alguno de sus eventos, que son muy potentes, donde pude conocer a muchísimas personas. Deberían existir más grupos así. Me encanta que sea un grupo cien por cien de mujeres y estoy superorgullosa de formar parte de él.
—En verano lanzasteis el «Summer Tour 2025» para acercar la comunidad de forma presencial. ¿Qué impacto esperáis obtener con este tipo de iniciativas?
Desde hace un tiempo hemos vuelto a hacer algunos eventos presenciales como, por ejemplo, el pasado verano que hicimos un tour por España para animar a los jóvenes a vivir la experiencia en el extranjero. Es algo que hacemos continuamente. Al ser una empresa online, el hecho de vernos las caras, de que puedan hablar con nosotros y confirmar que somos reales, los clientes lo disfrutan; no solo nos sigue a través de redes sociales. Los eventos presenciales son parte de nuestro ADN, nos encanta organizarlos y vernos con los usuarios también.
—Para jóvenes que quieren romper con la rutina y lanzarse al extranjero, ¿qué mensaje de inspiración o advertencia les compartirías?
El mensaje para mí es siempre el mismo: hazlo. Como sea, pero hazlo en algún momento de tu vida. Creo que todo el mundo debería vivir un año en el extranjero, experimentar lo que es vivir en un país en el que no tienes contactos, no conoces a nadie, mezclarte con diferentes culturas. Creo que todos los jóvenes deberían hacerlo y cuanto más jóvenes, mejor. Es una experiencia brutal para todo el mundo.
Así que, hazlo. Si sale bien, será la mejor experiencia de tu vida; y si no sale como esperabas, siempre puedes volver. Si no lo pruebas, no lo vas a saber.
—Finalmente, si tuvieras que definir “lo que más te enorgullece” de YouTooProject en una frase, ¿cuál sería?
Lo que más me enorgullece de YouTooProject es que después de quince, dieciséis años, sigamos siendo una empresa focalizada cien por cien en cumplir el sueño de muchos de nuestros clientes de vivir en el extranjero.
Marta Caparrós no es solo la fundadora de YouTooProject, es la prueba viviente de que salir de la rutina y apostar por lo desconocido puede cambiarlo todo. Su historia nos recuerda que emprender no es solo acumular cifras o abrir oficinas en medio mundo, sino acompañar personas, abrir puertas y aprender a reinventarse una y otra vez.


