Los cronopios cuando se casan con los famas ceden ante el cónyuge que quiere tener una wedding planner y se ven obligados a vencer su miedo al ridículo —no les gusta exponerse— para poder contentar a su histérico fama.
Así, cronopios infértiles acaban sometiéndose, a regañadientes, a tratamientos de fecundación asistida.


