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Estefanía Ruiz: de las redes sociales a Netflix a través del deseo femenino

En plena temporada de ferias literarias, con la gran cita del Retiro en Madrid recién finalizada, nos sentamos a conversar con una de las voces españolas, concretamente de Almería, más efervescentes del momento: Estefanía Ruiz. Hay personas que parecen vivir varias vidas en una sola y ella es, sin duda, una de esas. Por un lado, lidera estrategias en la industria musical; por otro, se traslada al Madrid del siglo XVIII. Con una pluma que no teme al deseo ni a la ambición, ha logrado convertir sus «sueños en duermevela» en un fenómeno editorial que pronto saltará a las pantallas de Netflix. Le hemos hecho algunas preguntas para conocerla mejor.

—Trabajas a jornada completa, gestionas artistas, marcas, moda sostenible, eres influencer con vida social activa de eventos,… ¿de dónde sacas el tiempo (y las ganas) para sentarte a escribir novelas históricas? 

Desde pequeña he tenido hambre de vivir y, paradójicamente, es lo que me ha hecho sentir viva. 

—Has trabajado en marketing digital, moda sostenible y ahora en la industria musical, ¿cómo influye toda esta experiencia en tu faceta de escritora? 

Mis vivencias, la gente que conozco por el camino, las historias que se tejen con los años… El cruce de mundos tan distintos me ha dado el mejor archivo de ideas que podría imaginar. La disparidad siempre me ha impulsado porque en los contrastes es donde está la vida de verdad. 

—Jaleíto, tu marca de ropa, nació con un mensaje de sostenibilidad. ¿Crees que el mundo editorial y audiovisual también debería moverse hacia modelos más sostenibles? 

Jaleíto, que ya dejó de existir, nació de una pulsión real que empezó cuando trabajé en una empresa de reciclaje de vidrio y entendí de verdad lo que significa cuidar el planeta. Y sí, creo que la industria editorial y audiovisual tiene que hacer ese mismo camino, porque ningún sector es ajeno a esa responsabilidad.

—Como Directora de Contenido y PR en una promotora de música trabajas con artistas emergentes. ¿Encuentras similitudes entre lanzar un libro y lanzar un álbum? 

Por supuesto, ambos comparten la misma ilusión con la que se crea y se vive ese primer lanzamiento. Sacar al mundo aquello que llevas dentro y que te late es una sensación preciosa tanto en la música como en la escritura. 

—Tu primera novela, Los secretos de la cortesana, nació de tu pasión por contar historias. ¿Cómo fue el salto de los relatos cortos en redes sociales a publicar tu primera novela con una gran editorial? 

Los relatos en redes me dieron algo muy valioso: saber que las historias conectaban con las personas. Eso me dio la valentía para dar el salto. Y, aun así, que algo que nació de un sueño en duermevela haya acabado en manos de miles de lectores es algo que todavía me cuesta asimilar.

—Tus libros se comparan con Los Bridgerton en versión castiza y +18. ¿Te sientes cómoda con esa etiqueta o preferirías que se vieran de otra manera? 

Esa comparación me da vértigo porque Los Bridgerton son un fenómeno irrepetible y para mí es un honor que me comparen con ellos. 

—En Los secretos de las nereidas exploras la ambición femenina y el deseo en un contexto histórico opresivo. ¿Qué paralelismos encuentras con la mujer del siglo XXI? 

Mis libros son mi pequeña rebeldía hacía todo lo que nos oprime como mujeres a lo largo de los años. Es mi manera de darle voz a todas aquellas que no la tuvieron. Quise poner el deseo en el centro, algo con lo que nos han intentado hacer sentir mal durante siglos. Quería que fuera la llave para que las mujeres de mi libro consiguieran la libertad.

—Tus novelas tienen erotismo, intriga y poder. ¿Crees que aún existe tabú en España para hablar de sexualidad femenina desde la literatura? 

Que la novela erótica escrita por mujeres se siga mirando por encima del hombro o sea vista como literatura de segunda es exactamente el problema que intento señalar con mis libros. El deseo femenino incomoda y esa incomodidad es la prueba de que hace falta seguir escribiendo sobre él.

—¿Qué te inspiró a ambientar tus novelas en el Madrid del siglo XVIII en lugar de en una época más contemporánea? 

Siempre me ha atraído esa época porque esconde mucho más de lo que cuenta. La corte de Felipe V tiene muchas capas: política, pasión, traición, mujeres extraordinarias que la historia oficial casi nunca nombra. Ahí es exactamente donde quiero vivir cuando escribo.

—¿Cómo recibiste la noticia de que tu primera novela, Los secretos de la cortesana, se iba a convertir en serie de Netflix? 

Recuerdo escribir esa historia sin saber muy bien adónde iba, casi como un acto de fe. Que ese mismo texto vaya a ser una serie de Netflix es algo que mi yo de entonces no hubiera podido ni imaginar. Todavía me pellizco. Es muy fuerte que mis personajes vayan a tener alma, piel y voz.

—¿Qué es lo que más te emociona y qué es lo que te da más vértigo de ver tu obra adaptada a la pantalla? 

Lo que más me emociona es el homenaje a mis abuelos: les puse sus nombres, Rafael y Mercedes, a dos personajes. Ellos no están aquí para verlo y saber que ahora existirán en Netflix con sus nombres… eso no tiene palabras. Y lo que más vértigo me da es saber cómo la recibirá la gente. 

—La serie está producida por Zeta Studios (responsables de Élite). ¿Qué expectativas tienes sobre cómo van a trasladar tu historia? 

Mi libro ha estado en las mejores manos, pues el proyecto ha contado con los mejores profesionales, por lo que sé que mis expectativas se van a ver superadas. 

—Si hubieras podido elegir personalmente, ¿qué actriz o actor te hubiera gustado ver en los papeles de Julia y Gonzalo? 

¡Carla Campra y Carlos Cuevas! Son Julia y Gonzalo, no imagino a nadie que no sea ellos. Se lo dije el día que les conocí. 

—En BikiniBurka nos interesa la libertad de narrar sin filtros. ¿Qué límites, si los hay, no cruzarías nunca en tus historias? 

La escritura debe incomodar pero nunca le daría voz a alguien que debe ser silenciado. 

—¿Cómo te gustaría que te recordaran: como escritora, como profesional del marketing o como alguien que logró unir ambas facetas? 

Como una buena persona, que es para lo que me han educado en mi familia. 

Estefanía Ruiz no solo escribe novelas, construye puentes entre épocas para recordarnos que la rebeldía y el placer siempre han sido el motor de la libertad. 

En un mundo que a veces intenta etiquetar el talento bajo un solo epígrafe, ella nos demuestra que la disparidad es, en realidad, nuestra mayor riqueza. 

Se despide con la humildad de quien prefiere ser recordada como «buena persona» antes que como un éxito de ventas, pero con la determinación de quien sabe que su voz y la de sus personajes ya no hay quien las silencie. Una entrevista que nos deja con ganas de más historia, más jaleo y, sobre todo, muchas ganas de vivir.

Mari Trini Giner

He vivido en cinco continentes. Digital & Real. Curiosa por naturaleza. ⚖️🧠🕊️.

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